Atleuropa | TESLA: De utopía en el s. XIX a paradigma de tecnología en el s. XXI
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TESLA: De utopía en el s. XIX a paradigma de tecnología en el s. XXI

TESLA: De utopía en el s. XIX a paradigma de tecnología en el s. XXI

                Hace 120 años, un científico croata, Nikola Tesla, escandalizaba a la sociedad de la época al proclamar su idea de distribuir energía eléctrica sin cables, de manera gratuita. Tesla era un cerebro privilegiado y un visionario. Fruto de sus investigaciones y experimentos se consiguieron grandes descubrimientos tecnológicos, como son la corriente alterna (lo que le llevó una dura disputa con su maestro Edison, defensor de la corriente continua) y otros inventos de los que algunos, como los rayos X o la radio, fueron atribuidos a otros.

Imagen – Dreamtime

                 Finalmente el proyecto de su vida, distribuir la energía de manera inalámbrica, fracasó; presumiblemente por falta de financiación, ya que pocos inversores estaban dispuestos a invertir su capital en un proyecto cuyos resultados pretendían ofrecerse “gratis” a la sociedad. Como vestigio de ese memorable proyecto queda la imponente torre Wardenclyffe que, con sus 60 metros de altura, pretendía distribuir energía “sin cables” al mundo entero.

          La utópica idea de Tesla, hoy día es una acuciante necesidad ya que, en contraposición con la sociedad de finales del XIX y principios del XX, las viviendas y demás construcciones están repletas de aparatos que precisan de electricidad para funcionar, por lo que deben estar conectados por cable (ello conlleva una densidad de cableado cada vez mayor). Es por ello que, desde entonces, los investigadores no han dejado de trabajar en la idea de suministrar electricidad de manera inalámbrica, basándose en aquél científico “loco” que consiguió alumbrar una lámpara incandescente sin cables, mediante el uso de dos bobinas que vibraban a la misma frecuencia de resonancia.

Imagen CanalHogar – Mapfre

                Hubo que esperar a 2007 para que científicos del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) demostrarán que era posible suministrar energía inalámbrica a una bombilla de 60W, mediante el uso de dos bobinas de cobre situadas a 2 metros de distancia: una conectada a la fuente de energía y la otra a la bombilla. Posteriormente han salido otros inventos y tecnologías como la empresa Witricity, de Eric Giler, que lleva desde 2010 probando soluciones para la “alimentación inalámbrica de electrodomésticos y gadgets” en hogares.

               Pero la investigación continúa, tratando de ir por delante de las necesidades de esta sociedad del siglo XXI, que demanda “libertad” para poder utilizar dispositivos electrónicos, cada vez más sofisticados y con mayor funcionalidad, sin tener que estar sujetos a un cable de alimentación. Así, se postulan diversas líneas de investigación orientadas a un hogar digital e inalámbrico, donde los dispositivos electrónicos (móviles, portátiles,…) se carguen automáticamente al entrar en la vivienda, y donde la televisión y demás electrodomésticos no precisen de cable para poder funcionar. Esta filosofía, también se extrapola a otros campos como el del Vehículo Eléctrico (VE) donde, ATL Europa está trabajando para desarrollar un cargador inalámbrico de carga ultrarrápida. En definitiva, el uso de la electricidad inalámbrica está, finalmente, a un paso de ser una realidad en nuestra sociedad, y todo será posible gracias a la visión y excelencia de un grandísimo científico: Vaya nuestro reconocimiento para Nikola Tesla.

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