¿Puede afectar el mal tiempo a la velocidad del Wi-Fi?

conexión Wi-Fi

¿Puede afectar el mal tiempo a la velocidad del Wi-Fi?

En post anteriores del blog hablábamos por ejemplo de cómo funciona un inhibidor de frecuencia WiFi o del software para detectar intrusiones en la red. En esta nueva entrada no queremos dejar de lado el tema del WiFi pero centrándonos en resolver la duda de si el mal tiempo puede afectar a la velocidad de conexión Wi-Fi.

Las adversidades meteorológicas como las tormentas, la lluvia, el frío y el calor, ¿pueden perjudicar a nuestra conexión a Internet? Para responder a esta pregunta tenemos que tener claros aspectos como las velocidades que soportan las redes WiFi actuales y qué factores pueden hacer que la red vaya más lenta.

En las redes domésticas disfrutamos de conexión a Internet gracias al router. A día de hoy, la mayor parte de routers son doble banda simultánea. De todos modos, si se contrata ADSL, será banda simple.

Con las redes WiFi de 2.4 GHz la señal llega más lejos. De todos modos, las redes WiFi de 5 GHz ofrecen mayor velocidad respecto a las anteriores. Lo malo es que acusan más la distancia y los obstáculos.

¿Qué factores pueden incidir negativamente en la conexión Wi-Fi?

El primero es la ubicación del router. Debe estar en un espacio abierto y a una altura mínima de metro y medio. No lo metas en un cajón ni lo dejes en el suelo. Otro factor son las barreras arquitectónicas que tenga que atravesar la señal. Cuantas más paredes gruesas haya peor llegará el WiFi. 

Pero vamos ya a responder a la pregunta que da título a este post: ¿cómo afecta el mal tiempo a la velocidad de la conexión Wi-Fi? La adversidad meteorológica que más afecta es la lluvia. Si el Wi-Fi está instalado para usarse en exterior la lluvia puede causar estragos reduciendo la intensidad de la señal. Las gotas de agua absorben la frecuencia de radio y bloquean parcialmente la señal. De todos modos, factores como la distancia influyen más que la lluvia. 

En cuanto al granizo, todo depende del tamaño y la intensidad. Una piedra de granizo reflejará más radiación que una gota de agua. Si hablamos del viento, las partículas que mueve no generan campos magnéticos que afecten a la conexión Wi-Fi o móvil. 

En lo referente a la nieve, afectará muy poco a las redes WiFi exteriores y móviles dada su baja densidad. Date cuenta de que los copos de nieve son menos densos que el agua líquida. Sólo en casos extremos de nevadas copiosas y fuertes podría verse debilitada la señal. Terminamos con las tormentas eléctricas. Estas sí pueden causar interferencias ya que los rayos emiten ondas que pueden afectar a la señal.

No hay comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.